Una goleada en Cauquenes que dio el vamos a una nueva temporada de la Segunda División

Una goleada en Cauquenes que dio el vamos a una nueva temporada de la Segunda División

El fútbol es el deporte más lindo sin duda y sino que lo diga Colchagua, que arrancó el año pensando en revertir las malas campañas pasadas. De esa historia triste del 2018 con la aplastante victoria de Independiente por 7 a 1 en San Fernando.

Ni siquiera hay que pensar en el pasado, porque Colchagua es hoy es pura felicidad y todo lo contrario Independiente. Por cómo empezó el primer tiempo, ya se vislumbraba una superioridad visitante más aún con un espanto defensivo del elenco de Cauquenes.

El primer error finalizó en gol de Colchagua, debido a que la defensa de Independiente dejo un boquerón por el medio permitió el ingreso de Roberto Riveros para anotar el primero ante una tibia respuesta del portero Reinoso que muy poco podía hacer en ese mano a mano, y esto no fue todo, porque lo peor estaba por venir en el conjunto cauquenino.

Pasaron los minutos y el medio campo junto con la defensa de Independiente era una autopista. Centro desde la derecha para Matias Rubio quien en segunda instancia cede para carvajal y con un toque suave anota el 2 a 0 para el “Huaso”, la diferencia no fue mayor porque Colchagua no estuvo fino en algunas acciones, en las que Riveros o Pizarro no tuvieron la frialdad para cerrar la jugada.

En el complemento, las cosas no cambiaron, posesión absoluta para Colchagua, en tanto Independiente mostró pinceladas de mejorar la actitud, por minutos para los hinchas locales resultaba emotivo el esfuerzo de José Torres por llevar peligro al arco de Sotomayor. Los rojos mostraban algo de pundonor desordenadamente tratando de buscar el descuento, lo que dejó espacios en defensa para que Roberto Riveros marcara el tercero en lo que fue un puñal para la parcialidad cauquenina que veía a los 72 minutos perder a su equipo inapelablemente y sin respuesta desde la banca. El resto del partido ya era un trámite, Colchagua siguió administrando el balón lo que le permitió a Francisco Pizarro anotar el cuarto.

Y eso no fue todo, porque Vicente Gatica se dio el gusto de anotar el quinto gol de penal a poco del final, marcando así una goleada histórica en el cuadro de Francisco Arrué, el partido finalizó a los pocos minutos, porque desde el quinto hasta el cierre, el “Herraduro” estuvo a un paso de anotar la media docena. No obstante, ya había hecho historia y el papelón de los rojos estaba hecho en Cauquenes, donde se cerró un encuentro que será recordado, lamentablemente por mucho tiempo para los maulinos.


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